El año nuevo va bien, hoy L. salió con su mamá al cine para ver Star Wars VII por segunda vez. Nosotros fuimos al estreno. Mi primo mayor pagó una sala sólo para nosotros, su familia; aunque somos muchos no la llenamos, así que invitó a amigos y empleados (iba a decir compañeros de trabajo, pero no). Hasta ese momento yo no sabía que era tan rico, quizá sólo es extravagante. Como sea, agradecimos el gesto, L. más que yo porque me dormí a la mitad de la película y las escenas que vi realmente me causaron decepción. Todavía no entiendo cómo los fans de Star Wars (original) no se ofenden con esta versión hollywoodense que hace ver a la saga como otra película más de ciencia ficción. ¿Nadie más notó el horroroso y vulgar parecido de la protagonista con Katnis de Juegos del hambre? No he visto a ningún "true fan" apoyando al creador-genio George Lucas. ¿Que no amaban sus ideas? Las siguientes películas ni siquiera van a tener la humilde opinión de él. Todo esto me parece vomitivo. En fin, ellos se fueron al cine.
Por la mañana me sentía bien y con ganas de oír Franny Glass. Hasta hace unos minutos lo seguía escuchando, papá vino para ayudarme a practicar la estacionada, después de mil intentos lo hice bien pero hice trampa: sólo usé dos conos, en la prueba te ponen cuatro. Papá casi se muere cuando se lo dije al final, estábamos todos sudados, yo por la presión y el calor del auto, y él por estar parado en el sol tratando de que yo no chocara el auto contra el poste del puro coraje. Al final se fue contento.
Quise comenzar a pintar pero no pude abrir el galón de pintura, así que sólo limpié la recámara en lo que L. regresa a casa. Hoy tal vez vayamos a casa de Trichi, con E. y M. Supongo que también irá A. y su novio. Ojalá regresemos temprano, estoy cansada de tantas reuniones decembrinas, sólo esta semana hemos asistido a cinco. Mi cuerpo me está pidiendo tregua, no sabe que no es conmigo con quien tiene que pelear, somos aliados aunque no parezca.
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